Los riñones
humanos son estructuras pares de color rojo
oscuro, en forma de haba, que miden uno
10 cm de largo y tienen, aproximadamente,
el tamaño de un puño. Están
localizados justo por debajo del diafragma,
en la cavidad abdominal, uno a cada lado
de la columna vertebral, en la región
lumbar, siendo el riñon derecho algo
más bajo. Presentan un borde externo
convexo y un borde interno cóncavo.
Este último ostenta un hueco denominado
hilio, por donde entran y salen los vasos sanguíneos.
En el lado anterior se localiza la vena
renal que recoge la sangre del riñón,
y en la parte posterior la arteria renal
que lleva la sangre hacia el riñones.
Más atrás se localiza el uréter,
un tubo que conduce la orina hacia la vejiga.
El hilio nace de una cavidad más
profunda, el seno renal, donde el uréter
se ensancha formando un pequeño saco
denominado pelvis renal. En su interior
se distinguen dos zonas: la corteza renal,
de color amarillento y situada en la periferia,
y la médula renal, la más
interna; es rojiza y presenta estructuras
en forma de cono invertido cuyo vértice
termina en las papilas renales. A través
de estas estructuras la orina es transportada
antes de ser almacenada en la pelvis renal. En
la parte superior, cada riñón
lleva adosada una glándula endocrina
(produce sustancias vitales en el interior
del cuerpo) que se llama glándula
suprarrenal.
La
corteza recibe la mayor parte del flujo
sanguíneo y por lo tanto, cuando
un tóxico llega al riñón
éste alcanza primeramente la corteza.
La
médula constituye la parte menor
del riñón y una porción
menor de sustancias tóxicas alcanzan
esta región. Sin embargo los tóxicos
que llegan pueden causar daños considerables,
debido a que en esta región se incrementa
grandemente su concentración cuando
se reabsorbe el agua en que llegan disueltos.
Los riñones cumplen muchas
funciones entre ellas; la excreción
de desechos, la regulación de la
homoestasis total del cuerpo, la regulación
del volumen de los fluidos extracelulares
y la composición de los electrolitos.
Desempeñan un papel importante en
la síntesis de hormonas que influyen
en funciones metabólicas sistémicas,
entre ellas están la eritropoietina,
la 1,25-di-OH-vitamina D3, la renina y varios prostanoides
vasoconstrictivos.
Los riñones extraen líquido
de la sangre, por un proceso de filtración, y luego reducen el volumen de
este líquido, llamado filtrado, y modifican su composición,
con lo que se forma la orina. Esta
abandona cada riñón por un
largo y delgado conducto llamado ureter. Los dos uréteres desembocan
en una bolsa localizada en la región
pélvica, llamada vejiga urinaria; desde allí la orina pasa
a un último conducto, llamado uretra, por donde abandona el cuerpo.
Su salida se encuentra en la vulva
en las mujeres y en la punta del pene, en
los hombres. |
* ¿De qué manera está
organizado el riñón para procesar la sangre
y producir orina?
La unidad estructural y funcional
del riñón es la nefrona,derivadas
de los metanefridios (que aparecen en los anélidos),
compuesta por un corpúsculo renal,
que contiene glomérulos, agregaciones u ovillos
de capilares, rodeados por una capa delgada de revestimiento
endotelial, denominada cápsula de Bowman
y situada en el extremo ciego de los túbulos
renales. Los túbulos renales o sistema
tubular transportan y transforman
la orina en lo largo de su recorrido hasta los túbulos
colectores, que desembocan en las papilas
renales.
1. FILTRACION GLOMERULAR
Entre las principales funciones que realiza
el riñón, para contribuir a mantener
el equilibrio del organismo, es sin duda la filtración
glomerular. Grandes cantidades de ultrafiltrado libre
de proteínas, son elaborados diariamente en los
glomérulos. El ultrafiltrado glomerular que en
el ser humano representa 180 litros/día, corresponde
a un volumen cuatro veces mayor al volumen hídrico
total del organismo, más de diez veces el volumen
del líquido extracelular y cien a doscientas
veces la cantidad de agua ingerida diariamente. El hecho
de que esta enorme cantidad de líquido circule
diariamente a través del capilar glomerular y
penetre en el túbulo proximal implica varias
condiciones relacionadas con el proceso de filtración
glomerular.
- El sistema de filtración
debe ser adaptado de modo especial para permitir
la formación de esos volúmenes, ya
sea disponiendo de un gran número de unidades
de filtración, de una elevada presión
de filtración, o de una membrana altamente
permeable al agua.
- El proceso de filtración
glomerular debe ser meticulosamente regulado para
evitar cambios bruscos en el volumen extracelular
y en el volumen total del organismo.
- El proceso de filtración
debe funcionar coordinadamente con el mecanismo
de reabsorción tubular, para que no se pase
de una capacidad límite de reabsorción.
La filtración glomerular se produce
por la interacción de diferentes fuerzas físicas.
El volumen de filtración glomerular está
determinado, por una parte, por la diferencia entre
la presión hidrostática y coloidosmótica
transcapilares, y, por otra parte el coeficiente de
ultrafiltración.
La presión hidrostática transcapilar
es la diferencia entre la presión hidrostática
en el interior del capilar glomerular y la que existe
en el espacio de Bowman, diferencia que favorece el
proceso de filtración glomerular. La presión
coloidosmótica transcapilar es la diferencia
que existe entre la presión coloidosmótica
en el capilar glomerular, menos la presión coloidosmótica
que existe en el espacio de Bowman, diferencia que tiende
a oponerse a la filtración glomerular. La presión
neta de filtración (Puf) puede expresarse en
la siguiente fórmula:
Puf = (Pcg - Peb) - ncg
(Pcg = presión hidrostática
capilar glomerular; Peb = Presión espacio de
Bowman; ncg = Presión coloidosmótica capilar
glomerular)
El flujo plasmático renal (FPR) no
aparece explícitamente en las fórmulas
que regulan la filtración glomerular, su acción
es evidente, ya que influye de manera decisiva en los
cambios de la presión coloidosmótica a
lo largo de los capilares. Por lo tanto el volumen de
la filtración glomerular depende de los flujos
sanguíneo y plasmático renales. Pero a
pesar de ello el FPR y la FG se mantienen constantes
gracias a los mecanismos de autorregulación para
los valores de presión arterial media situados
entre 80 y 180 mm de Hg. Por debajo de 80 mm de Hg.
el FPR y la FG disminuyen en forma proporcional, por
debajo de 50 mm no hay filtración glomerular.
La filtración glomerular puede ser
modificada por la acción de numerosas sustancias
vasoactivas. La angiotensina II ocasiona una disminución
de la FG asociada a un descenso del flujo plasmático
renal por vasoconstricción. La noradrenalina
también otro vasoconstrictor que provoca disminución
del FPR, su efecto sobre la FG es menos significativa.
Las prostaglandinas (PGE1) y otros vasodilatadores renales
(acetilcolina, bradicinina) ocasionan un incremento
del FPR, pero su influencia sobre la FG es poco importante.
En el hombre el filtrado glomerular es alrederor
de 120 ml/min. La FG disminuye por los siguientes motivos
a) disminución de la presión hidrostática
intracapilar (hipotensión). b) el aumento de
la presión coloidosmótica del plasma (deshidratación),
c) aumento de la presión en el espacio de Bowman
(obstrucción urinaria) d) disminución
del flujo sanguíneo renal (insuficiencia cardíaca),
e) dsiminución del coheficiente de ultrafiltración
(enfermedad renal intriseca).
2. FUNCION TUBULAR
Normalmente de los 600 ml de plasma que fluyen
por los riñones en un minuto, se filtran 120
ml, este ultrafiltrado llega al túbulo contorneado
proximal, asa de Henle, túbulo contorneado distal
y tubo colector, en todo ese recorrido sufre una serie
de modificaciones en su composición, hasta la
formación de orina final, para ello se vale de
mecanismos de transporte iónico de reabsorción
tubular, secreción y excreción tubular,
estos movimientos iónicos pueden ser activos
o pasivos.
Conforme el filtrado glomerular circula a
lo largo del túbulo renal la mayor parte del
agua y de los solutos sufren de un proceso de reabsorción
desde la luz tubular hacia los capilares peritubulares.
Esta reabsorción se caracteriza por ser cuantitativamente
elevada, asi el agua se filtra en el glomérulo
en el lapso de 24 horas, la cantidad de 180 litros,
reaborbiéndose en los túbulos 178.5 litros,
eliminándose con la orina aproximadamente 1.5
litros. Otras sustancias como la glucosa, aminoácidos
son reabsorbidos casi totalmente, la urea se reabsorbe
solo parcialmente, eliminándose con la orina
en cantidades variables.
La mayor parte de los iones existentes en
el filtrado glomerular como el sodio, cloro, potasio,
calcio, fósforo y magnesio se reabsorben casi
completamente, sobre todo para mantener constante la
composición química del medio interno.
Otra función importante que se realiza a nivel
de los túbulos renales, es la secreción
tubular, constituye la vía de eliminación
de difersas sustancias extrañas al organismo.
La reabsorción de agua y de los solutos así
como la secreción en los diferentes segmentos
del túbulo se realizan en forma activa o pasiva.
El transporte activo determina un consumo de energía,
ello implica siempre consumo de oxígeno, producción
de CO2 y liberación de lactato,
la energía proviene del metabolismo celular y
es utilizada por las bombas de transporte. Las bombas
son del tipo ATPasa que utiliza la energía
desprendida de la hidrólisis de transformación
de ATP a ADP. La energía se utiliza para el transporte
de los solutos como el Na+; Ca++; o el H+ fuera de la
célula (Bombas Na+K+ - ATPasa, Ca++ -ATPasa e
H+ - ATPasa) Algunas sustancias como la glucosa, para
que se realice la reabsorción requiere de mecanismos
de trasnporte tubular (capacidad de transporte máximo)
Tmg, que fluctúa entre 300 a 375 mg/min
En condiciones normales, toda la glucosa fiiltrada
es reabsorbida y no aparece en la orina. Si la concentración
de glucosa en la sangre aumenta (diabetes) por encima
de un nivel critico (umbral), la capacidad filtrada
sobrepasa la máxima capacidad de reabsorción
tubular y la glucosa aparece en la orina. El transporte
tubular pasivo se realiza gracias a un gradiente ya
sea de concentración o electroquímico,
ello no requiere consumo de energía.
El agua sigue en forma pasiva a los solutos
reabsorbidos, primero hacia el interior de la célula
y luego hacia el capilar peritubular, gracias al gradiente
de presión osmótica que genera el transporte
de los solutos. El cloro se reabsorbe en forma pasiva
debido a un gradiente eléctrico. Por su parte
la urea es reabsorbida parcialmente en base a mecanismos
pasivos, conforme el agua se reasborbe aumenta la concentración
de urea en la luz tubular, lo que determina un aumento
del gradiente de concentración, que favorece
la difusión de la urea hacia el interior de la
célula.
2.1 TUBULO PROXIMAL.
En el túbulo contorneado proximal se
realiza la regulación del equilibrio ácido-base,
a este nivel se reabsorbe casi en su totalidad el bicarbonato,
tomando en cuenta que en 24 horas de filtran aproximadamente
5.000 mEq y se eliminan solamente 1 - 2 mEq, en realidad
no se trata de un proceso de reabsorción, ya
que los iones de bicarbonato del fluído
tubular, no atraviezan la barrera celular, por el contrario
el bicarbonato se comporta como un ión
no reabsorbible, aquí juega un papel importante
la anhidrasa carbónica, en este mecanismo
de "pseudorreaborción" en las células
tubulares, por su acción catalizadora acelera
la formación de ácido carbónico
a partir del anhídrido carbónico y agua
según la siguiente ecuación:
CO2 + H2O
=ac CO3H-
+ H+
En el túbulo proximal se reabsorbe
aproximadamente alrededor del 50 al 60% del filtrado
glomerular, el sodio y el agua son reabsorbidos en proporciones
isosmóticas, en vista de ello la osmolaridad
del líquido tubular se mantiene semejante a la
del plasma durante todo su recorrido.
La reabsorción a nivel del túbulo
proximal se realiza en forma obligatoria como consecuencia
de las modificaciones de las fuerzas de Starling que
la filtración glomerular determina en los capilares
peritubulares. Ello condiciona una recuperación
de un volumen importante de líquido filtrado
y contribuye fundamentalmente a mantener el líquido
del espacio extracelular. En los capilares peritubulares
se presenta una disminución de la presión
hisdrostática versus una presión coloidosmótica
aumentada, como consecuencia del filtrado glomerular
libre de proteínas.
3. ASA DE HENLE
El asa de Henle presenta un configuración
muy similar a una horquilla, se halla formada por una
rama delgada descendente, de una rama delgada
ascendente y de una rama gruesa ascendente.
Fisiológicamente el asa de Henle reabsorbe aproximadamente
un 25% del sodio y cloro filtrados y alrededor de un
15% de agua que ha sido filtrada. El líquido
que llega al asa de Henle es isotónico con el
plasma, tiene una osmolaridad de 285 mOsm/l. el que
sale forzosamente será hipotónico (150
mOsm/l.)
Este pasaje de sodio al tejido intersticial
determina una hipertonicidad, que será muy importante
para que el riñón pueda concentrar o diluir
la orina y mantener el balance hídrico del organismo.
Esa hipertonicidad del líquido intersticial del
riñón se incrementa conforme el asa de
Henle penetra en la zona medular, alcanzando hasta su
máximo de 1.200 mOsm/kg a nivel de la papila
renal.
3.1 MECANISMO MULTIPLICADOR DE CONTRACORRIENTE
Uno de los mecanismos más importantes
del riñón, consiste en la formación
de una orina concentrada, cuya característica
principal es que la osmolaridad exceda a la del plasma,
normalmente una orina puede sufrir un proceso de concentración
hasta cuatro veces, con una osmolaridad de 1.200 mOms/lt,
ello se realiza mediante la rebsorción del agua
y el mecanismo multiplicador de contracorriente, este
se lleva a cabo gracias a la disposición anatómica
que tiene el asa de Henle, la proximidad de sus dos
ramas favorece el movimiento del sodio; el principio
físico que explica este mecanismo se halla basado
en las experiencias realizadas por WRS, HRGITAY y KUHN,
que utilizaron tubos arquados en forma de orquilla,
cuyas ramas se hallan separads por una membrana semipermeable.
La rama descendente del asa es muy permeable
al agua, poco permeable a la urea y totalmente impermeable
al sodio. Por su parte la rama ascendente es muy permeable
al sodio, poco permeable a la urea, e impermeable al
agua. El líquido isotónico que proviene
del túbulo proximal, conforme recorre la rama
descendente se vuelve hipertónico, debido a la
salida de agua hacia el tejido intersticial, alcanzando
una osmolaridad de 1.200 mOsm. Este líquido que
circula por la rama ascendente del asa de Henle pierde
esa hipertonicidad, debida a la salida del sodio
hacia el intersticio renal. Esa salida del sodio no
se acompaña de agua. El sodio que ha salido de
la rama descendente determina aumento de la osmolaridad
en el intersticio, y como la rama descendente del asa
de Henle no permite la salida del sodio, pero sí
su entrada desde el intersticio, la osmolaridad de éste
aumenta. En cambio el agua pasa de una rama descendente
del asa de Henle hacia el intersticio y de éste
a la rama ascendente. La disposición anatómica
entre ambas ramas permite el pasaje de los solutos a
contracorriente desde la rama ascendente al intersticio,
y de éste a la rama descendente, este efecto
se multiplica a medida que se profundiza en la zona
medular.
3. TUBULO DISTAL
En el túbulo distal se produce la reabsorción
del sodio y cloro, que no ha sido reabsorbido en el
túbulo proximal, ello representa aproximadamente
el 9% del sodio filtrado. La reabsorción es de
tipo activa, mediada por la acción de la bomba
de Na+K+
-ATPasa. La reabsorción del cloro es de tipo
pasiva, favorecida por la gradiente de potencial eléctrico.
La secreción de H+
en el túbulo distal es activa, condicionada por
la presencia de una bomba en la membrana celular, la
excreción del H+ está potenciada por
la aldosterona. Referente a la secreción del
potasio es de tipo pasivo y se halla regulado por el
elevado contenido intracelular de K+
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